Hoy me he levantado conel pie izquierdo. Mala señal. O al menos eso dicen las viejas. Me da igual,pienso pasar un buen día, sea como sea.
Anoche estuve en lainaguruación de una exposición de arte en una galería muy moderna del centro.Mi amigo Rafa tenía invitaciones que le pasó un compañero de trabajo y allí quefuimos. Yo no soy muy amigo del arte, pero la verdad es que en esos eventossiempre hay cava gratis e incluso, con un poco de suerte, algo para picar.Durante toda la noche Rafa me estuvo rayando porque acaba de conocer a unachica y ya piensa que es su pareja ideal. Me contó lo maravillosa que es, lo guapa y simpática y lo que legusta follar,incluso. En algún momento de su palabrería yo desconecté y entonces me fije enuna chica que había en la galería. No muy alta, medio rubia, muy guapa de cara,parecía perdida, desubicada, como si no supiese donde estaba. La verdad es que,como soltero, tengoun radar especial para detectar otras chicas solteras. No sé como explicarlo, pero escomo si mirasen distinto, como queriendo transmitir con la mirada que están disponibles.
A mi no es que se me dédemasiado el conocer gente nueva, pero la ví allí, tan sola, tan desvalida, que no pude resistirme y mepuse a hablar con la misteriosa desconocida. Se llama Eva y resulta que habíaquedado allí con una amiga que no se presentó. Pues vaya amiga. Comenzamos unaconversación bastante animada que, en gran medida, creo que agradeció, puesestaba empezando a sentirse un tanto ridícula en aquella situación. Al cabo deun rato dijo que se tenía que marchar. Entonces, no sé cómo, encontré el valorpara pedirle el número de teléfono. Yo no suelo hacer esas cosas pero pensé,qué importa, si me dice que no, tampoco es que la vaya a volver a ver más, y sime dice que sí, pues muy bien. No tenía nada que perder. Afortunadamente,parece que le hice gracía, porque con una sonrisa y sin decir nada más, meapuntó su número en una servilleta.
Rafa no se lo podíacreer. Ya sabe lo tímido que soy con las chicas, y lo que me cuesta ligar y por eso ,me diósu enhorabuena más efusiva. Incluso sepensó al verme hablar con ella, que era alguien a quién yo conocía, y no unacompleta extraña.
La cuestión ahora es,cuanto tiempo tengo que esperar antes de llamarla... No quiero parecer muydesesperado y por eso quiero esperar unos días. Pero tampoco quiero que pasedemasiado tiempo y se olvide de mi encuentro. Os mantendré informados...
Comentarios
Aún no hay comentarios.

